Status quo en la industria del Hospitality

Según el informe de la industria DEHOGA en otoño de 2017, aproximadamente 2,2 millones de personas trabajan en la industria de la hostelería. La facturación anual correspondiente asciende a 80.900 millones de euros netos. Estos número dejan claro que esta industria es uno de los sectores económicamente más importantes de nuestro país. Pero, aún así, es importante mantener los ojos abiertos para prevenir el fraude.

¿Cómo es posible que haya fraudes en estos tiempos, con dispositivos y sistemas tan modernos? ¿Y qué lagunas hay específicamente?.

Las estafas más comunes de la restauración son:

    • La existencia de una caja B.

    • Errores derivados de personal en formación.

    • Productos de menor calidad a la indicad

¿La digitalización protege contra el pago en efectivo?

En el estresante mundo cotidiano de la restauración, los camareros y los hoteleros generalmente dedican muy poco tiempo para lidiar con la digitalización. Esto es un grave error, ya que las nuevas herramientas y servicios digitales pueden ayudar efectivamente a prevenir el fraude. ¿Esta ignorancia ofrece espacio para el aumento del dinero en efectivo? ¿Y cuál es la solución al problema?.

Stop al fraude

Sin embargo, aún con métodos de fraude muy sofisticados, cada vez es más complicado engañar en el sector. Fieles al lema "La confianza es buena, pero el control es mejor", se considera que el sistema de caja registradora es una de las herramientas más eficaces para prevenir el fraude. También, los sistemas también han mejorado enormemente en términos de seguridad en las últimas décadas. En sustitución de las cajas registradoras tradicionales, la industria del Hospitality de hoy en día es particularmente popular entre los modernos sistemas POS basados en aplicaciones con conectividad en la nube.

Uno de los mayores avances es que cualquier sistema de punto de venta que se considera serio hoy en día ha eliminado los tradicionales “botón negro” o “tecla de entrenamiento” que permitían hacer desaparecer de la caja, como si de manera milagrosa se tratase, aquellas transacciones que al hostelero no le interesaba que quedarán registradas.

Esto ha supuesto que las transacciones que no se han completado o transacciones de personal de formación ya no pueden ser utilizadas para el fraude.

Además, puesto que hoy en día la mayoría de los sistemas POS están basados en la nube y permiten a los gerentes o directivos acceso en tiempo real a todo lo que está sucediendo en su restaurante, incluso a nivel de ticket, las posibilidades de que un empleado del mismo cometa un fraude se reducen drásticamente.

Por otro lado, la entrada de nuevas soluciones como los cajones de autopago, sistemas de videovigilancia conectados con el TPV, o que el propio cliente introduce por sí mismo el pedido mediante etc. nan supuesto también una reducción sustancial de las acciones fraudulentas.