Desde que se inventó la tarjeta de crédito y la de débito se han estado buscando múltiples formas para clonarlas, robar datos de ellas o simplemente hacer un uso fraudulento de estas.  

Por estos motivos nace el sistema EMV (Europay MasterCard VISA), acrónimo de las tres compañías que desarrollaron el proyecto. Dicha mejora consiste en la implantación de un chip en la tarjeta que autentifica los pagos y genera una mayor seguridad en las transacciones entre terminales y tarjetas.

A diferencia de la banda magnética, con el chip es la propia tarjeta la que se encarga de evitar su manipulación evitando el posible fraude y obliga el usuario a identificarse como propietario de esta mediante un código cifrado.

En TIM, empresa que ofrece un servicio integral de tecnología, te recomendamos los tres pasos a seguir para que tu restaurante esté preparado para poder procesar el pago con tarjeta EMV.

1. Evalúa el software de tu POS o TPV y su adecuación al método de pago.

Asegúrate de que tu POS o TPV es compatible con la solución EMV que selecciones, además comprueba que el sistema operativo que tienes está adecuado al estándar de seguridad actual.

Dependiendo si es un restaurante table-service, quick-service o take away el método de pago puede variar. Un claro ejemplo lo podemos encontrar cuando se tienen comensales sentados en la mesa y en ningún momento los clientes quieren perder de vista la tarjeta, por lo que el camarero tiene que llevar hasta ellos el datáfono.

2. Ten un sistema de red adecuado.

En el caso de trabajar con dispositivos de pago con wifi hay que asegurarse que se tiene una buena infraestructura de red inalámbrica protegida de posibles intentos de hackeo.

Hay que tener presente que aunque el sistema EMV ayuda a la prevención de fraudes en las tarjetas no hay una protección 100% garantizada en ningún caso, por lo que hay que protegerse de posibles brechas físicas y digitales cuando se realice un pago.

Si ofreces en tu establecimiento un servicio de Wifi gratuito para tus clientes deberás disponer dos líneas ADSL para separar la red de clientes de la de empresa. Es la única manera de salvaguardar la integridad de la red a través de la cual transacciones los pagos.

3. Impacto en la experiencia del cliente.

Debido a que la tarjeta EMV cuenta con un pequeño microprocesador incorporado, a la hora de pagar existe una diferencia de unos 15-20 segundos con respecto a las de banda magnética.

Esta pequeña diferencia puede acabar generando demoras en el pago y por ende una experiencia negativa en el cliente y frustrando a los camareros por la acumulación de pagos.

Debido a que el sistema EMV ha llegado para quedarse desde TIM recomendamos actualizar el restaurante tan pronto como sea posible para poder generar una experiencia de cliente óptima y regresen pronto.

Si quieres obtener más información de estas herramientas no dudes en contactar con nosotros llamándonos al 911 68 08 43 o si lo prefieres solicítanos una demo.