El estilo de vida de los españoles ha cambiado, derivando esto en una revolución del mercado de comida a domicilio; el consumo de delivery está en pleno auge. Aunque la mayor demanda se encuentra entre la gente joven, con poco tiempo libre para cocinar y una rutina agitada; es apreciable como en comedores de empresa y hoteles ya hay una gran cantidad de bolsas de las principales cadenas de reparto.

Los pedidos de comida a través de llamadas telefónicas al local se están viendo suplantados por las distintas webs y aplicaciones, aunque todavía son muchos los restaurantes que se resisten a adaptarse a los cambios; cerca del 70% de los restaurantes todavía no venden online. En el otro 30%, hay algunos restaurantes que permiten hacer pedidos online y son ellos mismos los encargados del reparto. Sin embargo, en TIM, somos expertos en tecnología para restauración y pensamos que esto les posiciona en desventaja frente a aquellos que apuestan por las principales plataformas digitales de reparto y se hacen, por consecuencia, más visibles al público. 

Cada vez son más los clientes que que se decantan por estas aplicaciones para pedir a domicilio: Just Eat (cuenta con cinco millones de descargas), Deliveroo, Glovo, Uber Eats o Resto In; las mejores del mercado. Estas herramientas ofrecen una experiencia de usuario única a la que nunca podrá acceder un restaurante por sí solo. Exponen a los consumidores una gran variedad de restaurantes y platos, más allá de pizzas o comida china, facilitando su trabajo de búsqueda. Cabe destacar que un tiquet medio del reparto a domicilio es, de media, un 30% superior al de la atención in situ en un restaurante. 

La exposición de la marca al mercado es, definitivamente, más amplia, si se hace a través de las plataformas mencionadas, lo que permite aumentar el conocimiento de la misma. Además, contratar a terceros que se encargan del reparto permite que la gestión y programación de tu restaurante sea menos compleja. Del mismo modo, aquí el tiempo es crítico, es importante destacar que las quejas y malos comentarios, como consecuencia de los problemas en los repartos, no estarán relacionados directamente con tu restaurante ni afectarán a su reputación.

No obstante, es importante tener en cuenta las comisiones que hay que pagar a estos proveedores, hacer un análisis sobre esto y decidir exhaustivamente con qué compañía se firma el contrato. 

En definitiva, aunque se debe tener en cuenta y ser consciente de las posibles desventajas que esto puede conllevar, hay que destacar que se estima un crecimiento del 15% de las principales plataformas digitales de reparto al año hasta 2020. Como indica Will Shu, consejero delegado y cofundador de Deliveroo, “El objetivo es mejorar la experiencia del usuario ofreciéndole más alternativas y que esto ayude a los restaurantes a atraer más clientes e incrementar las transacciones”. No hay duda de que hacerse visible en estas apps es una idea de estrategia futura.