Como en cualquier empresa, un restaurante debe conseguir ser lo más rentable posible. Para ello, es importante ser capaz de optimizar los gastos del local; prestando una atención adecuada a los mismos y conociendo buenos “trucos”. Para ello, es importante asentar buenos fundamentos y crear hábitos entre todo el personal, de una forma disciplinada. 

A continuación, desde TIM te daremos varios consejos útiles para ello:

CALCULA METICULOSAMENTE EL COSTE DE CADA PLATO

No es suficiente con hacer un cálculo a la alza del coste de nuestros platos, sino que debe realizarse de forma rigurosa. 

Lo primero, es conocer perfectamente todos los ingredientes que intervienen en la elaboración del mismo, sus cantidades exactas y su precio. Con esto, se recomienda elaborar una ficha por cada plato, de manera que todo el equipo sea conocedor de la misma y no dependa de un trabajador, pues hoy en día el nivel de rotación es muy elevado. 

Sin embargo, no es suficiente con conocer el coste de las materias primas, hay que tener en cuenta todas las variables que participan en la elaboración del mismo; como son, la mano de obra y los gastos generales (agua, luz, teléfono, etc.); así como los costes indirectos.

Para facilitar esta labor, tu sistema TPV debe ayudarte y apoyar tu gestión empresarial, haciendo operaciones de manera rápida y permitiendo en todo momento conocer cuales son los ingresos y los gastos.

TEN EN CUENTA LOS PRODUCTOS DE TEMPORADA

Aunque contarás con una mayoría de platos que se venderán durante todas las estaciones del año, ¿por qué no ofrecer un producto destacado por cada temporada, formado por alimentos que se producen en la misma?. Esto, además de resultar llamativo para la clientela, supondrá unos gastos menores, ya que estos productos suelen ser más baratos.

REVISA EL CONSUMO ELÉCTRICO

En tu sistema de iluminación, asegúrate de sacar el máximo provecho de la luz natural. Los clientes, por lo general, también lo agradecerán, pues aumentará su grado de confort. También, respecto a las bombillas, utiliza bombillas LED y asegúrate de que están accesibles para poder cambiarlas. Por último, revisa las posibles fugas del aire acondicionado o la calefacción a través de ventanas o puertas. 

ASEGÚRATE DE QUE HAY UNA COMUNICACIÓN CONSTANTE CON TU EQUIPO

En tu restaurante se pueden producir mermas con productos cocinados que finalmente no se han vendido. En este punto, es importante que los camareros y cocina estén coordinados para generar la salida a dichos platos, así como revisar la capacidad de transformación de los mismos. Otra buena manera de evitar esto, es que revises constantemente la demanda de los productos de tu carta que te permitan tomar decisiones en consecuencia.

DECIDE CUIDADOSAMENTE EL ORDEN Y ESTRUCTURA DE LA CARTA

Saber dar una correcta posición a tus platos te puede llevar a obtener importantes beneficios. Aquellos que quieras que tengan mayor salida, posiciónalos a la mitad de la página, pues son los que se piden con mayor frecuencia. También, puedes situarlos cerca de los más caros, de esta forma dará la impresión de que son más económicos.

Por otro lado, es importante que, conociendo los hábitos de compra de tus consumidores, destaques sus productos estrella, esto te asegurará que los pedirán. También, se debe considerar que, en los productos que más deseas vender, realices descripciones extensas con palabras llamativas; esto aporta mayor seguridad de decisión. Del mismo modo, recuerda que una carta demasiado extensa puede tener una respuesta negativa y añadir una opción económica siempre se agradecerá.

En TIM, expertos en tecnología para restauración, sabemos que dirigir un restaurante no es una tarea sencilla, no obstante, esperamos que estos consejos te sean de gran utilidad y te ayuden a triunfar ¡alcanzando el éxito de tu restaurante!